DUPLEX EN PRIMERA LINEA DE PLAYA

Este proyecto recupera el encanto de un dúplex de los años 50 situado frente al mar, junto al emblemático Hotel Voramar de Benicàssim, transformándolo en una vivienda amplia, luminosa y llena de carácter. La intervención respeta la esencia histórica del apartamento, pero la reinterpreta con un lenguaje actual que combina modernidad y un sutil aire vintage.

Los espacios se abren para dejar que la luz mediterránea recorra cada estancia, potenciando la amplitud y conectando interior y paisaje. El pavimento de madera muy destonificada marca el ritmo visual del proyecto, aportando textura y personalidad. Los lavabos de piedra natural, las ventanas de madera originales y las mesas de comedor y centro en madera maciza refuerzan la presencia de materiales nobles y honestos.

El mobiliario y la iluminación completan la atmósfera. Las lámparas de mimbre suavizan el ambiente con una calidez artesanal, mientras las piezas de diseño contemporáneo —de estética depurada, pero con guiños al pasado— generan un equilibrio sereno entre lo nuevo y lo atemporal.

El resultado es un apartamento que combina memoria y modernidad: un hogar frente al mar donde la luz, la naturaleza y la historia conviven con un estilo profundamente actual.