Este proyecto aborda la creación completa de la identidad corporativa de un local de trasteros en alquiler situado en plena ciudad, un servicio que exige claridad, confianza y una imagen visual que transmita orden y seguridad desde el primer instante. La nueva marca se construye sobre líneas limpias, colores contundentes y un lenguaje gráfico directo, pensado para ser fácilmente reconocible en entornos urbanos.
A partir de esta identidad se desarrollan todos los elementos corporativos, desde la papelería hasta las aplicaciones digitales, junto con un sistema de señalética interna y externa diseñado para guiar al usuario con precisión: recorridos claros, indicadores visibles y mensajes funcionales que facilitan el acceso y el uso del espacio.
El diseño del local completa el proyecto: zonas diferenciadas, iluminación estratégica y una estética industrial ligera que transmite orden, amplitud y modernidad. La rotulación, los vinilos y los soportes informativos se integran en la arquitectura para crear una experiencia intuitiva y coherente.
La web corporativa, diseñada bajo los mismos criterios visuales, ofrece una navegación sencilla donde el usuario puede conocer los tamaños disponibles, gestionar reservas y acceder a información práctica del servicio.
El resultado es una marca sólida, urbana y funcional, que convierte un servicio esencial en una experiencia clara, moderna y perfectamente reconocible.