VIVIENDA EN LA PLAYA

Este proyecto de interiorismo transforma una villa de 400 metros cuadrados en Benicàssim en un espacio donde la luz, la amplitud y la serenidad marcan el ritmo de la vida cotidiana. La propuesta gira en torno a dos elementos que dialogan con naturalidad: la madera y el blanco, protagonistas absolutos que definen la identidad de la vivienda.

La madera aporta calidez y textura en cada estancia, mientras que el blanco envuelve los espacios con una luminosidad limpia que potencia la entrada de luz natural. Cada ambiente se abre al siguiente buscando continuidad visual, pureza de líneas y una sensación constante de amplitud, tanto en las zonas comunes como en las áreas más íntimas.

La distribución se ha pensado para ofrecer funcionalidad máxima, con recorridos fluidos, almacenamiento integrado y estancias que permiten una convivencia cómoda y flexible. Grandes ventanales, materiales nobles y una paleta sobria crean un hogar que respira equilibrio mediterráneo.

El resultado es una villa luminosa, esencial y contemporánea: una casa abierta al mar y al sol, donde la sencillez se convierte en elegancia.